martes, 20 de marzo de 2007

Emotivo homenaje a la figura de Cobos Wilkins

19/03/2007

Emotivo y sencillo el acto de reconocimiento a la obra literaria y a su persona, que se le ha hecho en Minas de Riotinto a Juan Cobos Wilkins, al que sólo pudo asistir un reducido número de asistentes de entre todos los paisanos que tanto hubieran deseado estar en este día entrañable con el homenajeado, aunque los allí presentes fueron perfectos embajadores del cariño que en el pueblo se le profesa, dándole a Cobos el calor que todo hijo popular y célebre, como es el caso, merece.

El acto, presentado por un periodista y escritor, amigo entrañable de Cobos, dio paso al arte interpretativo de un joven compositor y pianista, nacido en Minas de Riotinto y afincado en Nerva, Rafael Prado, interpretando al piano, como dedicatoria al homenajeado, la obra "Círculos Concéntricos", escrita de manera exclusiva, y en la que recoge entre los compases de unos pentagramas los rasgos fundamentales de Juan: fuerza, sensibilidad, amor, expresionismo y pasión por su tierra, que identifica la tremenda vinculación de Cobos entre su tierra y su obra. En una segunda parte del acto, un cantaor de la Peña Flamenca de Huelva, interpretó varios aires flamencos para dar paso a un bello pasaje escenificado por Rafael Sousa y Manoli, su esposa, que dieron un toque poético y sensible al acto.

Para terminar, a Juan Cobos se le regaló, como símbolo de su última obra, una figura en cerámica, representando un libro abierto y dentro, la Corta, su Corta Atalaya de la que en su libro "El Corazón de la Tierra" dice: "Corta Atalaya: gigantesco corazón arrancado a la tierra. Escalera de caracol. Sima. Círculos del infierno, corazón de la tierra…". También Rafael Prado le hizo entrega de la partitura que le había escrito para inmortalizar en su obra musical, la figura de Juan Cobos. Para finalizar, se descubrió la placa que a partir de ahora dará el nombre de Juan Cobos Wilkins, a uno de los salones de exposiciones y actos culturales del hotel que acogió el acto.

Juan Cobos habló en su intervención de la historia del mercader que ante la petición de una pobre mujer que le pide algo de dinero, le da tres monedas y la mujer le dice que sólo quiere dos: "una para poder comer algo y la otra para comprar unas flores que le acompañen y la hagan feliz mientras come…" . De esta forma tan magistral, Juan Cobos agradeció en el transcurso del sencillo acto cómo la pobre mujer recibió aquellas monedas para ser feliz contemplando unas flores, como las que ayer se le ofrecieron en Minas de Riotinto.

Sus palabras fueron dichas sin guión escrito, y al respecto aseguró que lo hizo así "porque lo que os tenía que decir me lo dicta el corazón y el corazón no sabe de palabras y sí de sentimientos, como los que hoy me embargan. Gracias."

Jesús Chaparro
Huelva Información